El Rio Tajo donde una esplendida experiencia te espera

Category: Lugares 44 0
 

El río Tajo tiene un dificil pero glorioso destino. Desde su nacimiento mantiene una lucha titánica con las montañas que se cruzan a su paso, excavando profundas gargantas en la roca que le han hecho merecedor de su cortante nombre. Tras esta exhaustiva tarea escultórica, finalmente se expande con toda su fuerza a su llegada a Lisboa, formando un pequeño mar antes de perderse en el Océano.

Todo sobre el Rio Tajo

Donde se encuentra

En sus más de 1.000 kilómetros de recorrido, casi cortando en dos la península ibérica, el río ha sido testigo de grandes historias y conflictos entre romanos, árabes, cristianos, españoles y portugueses, que han dejado su huella en el sensacional patrimonio histórico que puebla sus orillas. El Tajo nace en la sierra de Albarracin, en un agreste paraje situado a más de 1.500 metros de altitud, señalado por un monumento de discutible gusto.

En sus cercanías, Albarracín, vieja ciudad árabe, es tal vez uno de los parajes más espectaculares de España. Este precioso pueblo está enclavado en un paraje de gran belleza, encaramado en un risco inexpugnable sobre un angosto cañón. Arquitectura y naturaleza se funden en Albarracín con sorprendente armonía, provocando al viajero la sensación de encontrarse en un lugar de especial energía.

Entrepeñas

El paraje de Entrepeñas es una buena muestra del poder ancestral del río, capaz de cortar la roca con precisión de ingeniería, semejante a una descomunal cuchillada, lugar idóneo para construir una central eléctrica.

En tiempos modernos, el Tajo tiene mucha relación con la energía eléctrica, como muestran las grandes presas de Entrepeñas y Alcántara, construidas aprovechando el encajonamiento del río en estrechas gargantas. Además, las centrales nucleares de Zorita y Almaraz se han construido en sus orillas.

Aguix

El castillo árabe de Anguix, colgado de un risco unos kilómetros rio abajo, es otra muestra de la carga histórica de estos parajes. En sus cercanías también está la central nuclear de Zorita, y un poco más allá comienza el polémico trasvase Tajo-Segura.

Rio abajo, en el fértil valle de Aranjuez, El Tajo adquiere un toque refinado y elegante, pues aquí se construyó uno de los grandes palacios de recreo de los Reyes de España, aprovechando la cuenca del río para cultivar elegantes jardines, estilo Versalles.

Toledo

Unos kilómetros río abajo se llega a Toledo, la principal ciudad del Tajo español, que fué construido sobre un cerro inexpugnable rodeado en sus tres cuartas partes por el rio. La ciudad de las tres culturas ha sido centro dominante de España durante varios siglos, y atesora un fabuloso patrimonio histórico y cultural, cuya descripción excede este fluvial recorrido.

A continuación el Tajo discurre por el bonito valle formado bajo la Sierra de Gredos  y, tras refrigerar la Central nuclear de Almaraz, construye otra maravilla natural, atravesando radicalmente los Montes de Toledo en el angosto paraje de Monfrague, una de las reservas naturales más importantes de la península.

Puente alcantara

Ya cerca de la frontera, aparece otra maravilla histórica vinculada al rio. El puente de Alcantara, terminado en el año 105 de nuestra era, es tal vez la mayor obra de ingenieria civil del imperio romano que continúa hoy plenamente activa. Tiene proporciones gigantescas y una tecnología de construcción que asombró durante siglos a cristianos y árabes.

Su valor estratégico incomparable le han convertido en objeto de disputa incansable a lo largo de la historia, entre romanos y godos, moros y cristianos, portugueses y españoles.

El lugar donde está ubicado el puente era perfecto para la construcción de una gran presa, pero en aras de su importancia histórica se decidió construir la gran presa de alcántara, mayor lago artificial de la península, unos cientos de metros río arriba, con un coste de construcción mucho mayor.

Durante algunos kilómetros el Tajo se convierte en frontera internacional, con Portugal en la orilla Norte y España en la orilla Sur, antes de adentrarse definitivamente en tierras lusitanas, pasando a llamarse Tejo. El castillo de Almourol, construido en una isla natural del río para defender el paso, es uno de los monumentos más interesantes del tramo portugués.

Más adelante, ya casi a las puertas de Lisboa, la villa de Alcochete se sitúa en la orilla sur del río, ya convertido en mar. Aquí el Tajo se expande en inusitadas dimensiones y crea el enorme estuario del Mar de la Paja, incomparable puerto natural.

Lisboa

Y en Lisboa el Tajo termina su apasionante devenir por tierras ibéricas, triunfando definitivamente sobre los elementos geológicos. En el escenario incomparable de la capital portuguesa, cuya importancia excede también los límites de este recorrido,  se han fraguado los grandes viajes y conquistas  portuguesas por  tierras americanas, africanas y asiáticas, proyectando de alguna forma la importancia global de este río singular.

Related Articles

Add Comment

Todos los derechos reservados